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Empresario, mucho cuidado con tu adición al trabajo

Solo las personas que han sido o son empresarios y autónomos son conscientes de lo que supone esa responsabilidad. Es estar 24 horas al día durante siete días pendiente de tu empresa. Aquí no hay desconexión, porque sabes que tiempo perdido, tiempo no facturado. De ahí que las personas que son asalariadas tienen que ser conscientes de lo que tienen, valorarlo y cuidarlo. Y es que el ser empresario en España, y más con las medidas que está tomando este Gobierno, se ha convertido en un deporte de riesgo.

Un deporte donde tienes muchas posibilidades de salir lesionado, pero donde tienes que luchar más que nunca, contra todos y contra ti mismo. Por eso, en ocasiones esto provoca un exceso de carga de trabajo, de tensión y de presión que no es buena. Hace años nadie se atrevía a hablar de esto y te lo tenías que comer con patatas, ahora por suerte ya se ha comenzado a hablar de la adición al trabajo. Y es que son muchas las personas que lo padecen.

Y esto puede provocar problemas de salud física pero también mental. Y por supuesto, de familia. Ya que es muy complicado el poder conciliar y mantener una relación con una persona de estas características. Hablamos con Sinopsis Centro para que nos cuenten en qué consiste esta nueva adición que puede llegar a ser tan peligrosa como una adición al alcohol, a las drogas o las redes sociales. Por su centro de adicciones en Figueras han pasado muchas personas con este problema, que podríamos decir que se ha convertido en la enfermedad del siglo XXI.

Somos muchos los que estamos sometidos a la dictadura del teléfono móvil y del trabajo. La imagen de un hombre o mujer en la playa con el portátil es cada vez más habitual. Si está feliz, está claro que es un asalariado, si está en tensión y con cara de preocupación, es un autónomo o un empresario que está haciendo gestiones a distancia.

En primer lugar, Sinopsis nos explica qué es la adicción al trabajo.  “Un adicto al trabajo es una condición psicológica en la que la dedicación a la vida profesional se convierte casi en una prioridad absoluta para una persona, difuminando las líneas entre la vida personal y profesional”. Y de estos conocemos muchas personas, ¿verdad?

Las personas que desarrollan adicción al trabajo también se conocen como “adictos al trabajo”, en lo que se refiere a un patrón de comportamiento típico: trabajar horas completas sin tener que hacerlo, trabajar horas extra y, cuando sea posible, también trabajar en casa. Sin embargo, existe una diferencia entre la adicción al trabajo y la adicción a las drogas o al juego, de ahí que sea tan importante contactar con verdaderos expertos.

“Por ejemplo, mientras que la adicción que se muestra en los manuales de psicología es muy grave y rara vez desaparece por sí sola sin una intervención profesional, en el caso de la adicción al trabajo, con el tiempo, las personas dejan de mostrar este comportamiento de nuevo y el riesgo de recaída es mucho menor”, nos explican.

Síntomas

Ahora toma nota y analiza si eres una de estas personas con adición al trabajo.

Gran dificultad para cumplir con los horarios oficiales de trabajo.

Exhausto. Rumores (pensamientos recurrentes sobre cosas que preocupan a la persona, en este caso sobre el trabajo).

El trabajo que ocupa la mayor parte del día no se dedica a dormir y comer. Trate de comer mientras trabaja (especialmente si el trabajo implica mirar una pantalla).

Molesto por la sugerencia de quitarse el trabajo por horas extras. La vida social es muy limitada o incluso inexistente fuera del mundo del trabajo.

Causas

Las causas de los hábitos de trabajo son múltiples, tienen en común con el resto de los cambios psicológicos nocivos. Por ejemplo, sabemos que existe un componente cultural que hace que las personas sean más “workaholic”: en países asiáticos como Japón o Corea, éste es un problema estadísticamente significativo. Como resultado, hemos encontrado una cultura de trabajo basada en la competencia y el desprecio por aquellos que no se esfuerzan. Por otra parte, también existen trastornos psicológicos que derivan en este problema. Un ejemplo es el trastorno de personalidad obsesivo compulsivo, una tendencia obsesiva a seguir estándares y luchar por la perfección en casi todo.

Ya has visto que hay muchas personas con estos problemas, ya que la sociedad nos está metiendo mucha presión. Es cierto que existen otras personas que nunca tendrán este problema, porque lo del trabajo lo llevan a la mínima expresión.

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