Ser motera, recorrer mundo con tu compañera

Ser motera, recorrer mundo con tu compañera

Llevaba muchos meses decidiendo qué coche comprar para la empresa y al final me decanté por un Volvo porque la verdad es que me ha gustado mucho siempre esa marca. Al cabo de un tiempo se me empezó a apagar sólo el coche mientras iba en marcha, lo llevaba a la casa donde me lo compré y nada, que nadie sabía qué le pasaba, la verdad es que fue un quebradero de cabeza. Al final me recomendaron un que lo llevara a Gresalba, un taller especializado en los Volvo desde 1982, y la verdad es que después de contarle el problema y hacerle varias pruebas dieron con la solución.

El trato que me dieron fue espléndido, y la verdad es que yo estaba desesperada. Imaginad ir yendo en marcha por la carretera y que se apague automáticamente sin tu haber hecho nada, y tener que ir cambiando de carriles, poner las emergencias, rezar porque el de atrás no venga muy deprisa y muy pegado y que me de tiempo a llegar al arcén. La verdad es que da mucho miedo, y me pasaba mucho, y como no encontraba ninguna razón lógica… pues seguía usándolo confiando en que no me iba a dar ese problema siempre.

Uso mucho el coche, a diario para trabajar, y los fin de semana siempre que el tiempo lo permita, que no tenga nada que hacer de recados o algo, me cojo mi coche o mi moto y me voy a conducir…por eso necesito que el coche esté bien si o si. Se que hay mucha gente que me va a entender, otra dirá que es un gasto tonto de gasolina…super respetable la opinión. Pero os quiero describir un poco lo que es para mi montar en moto por ejemplo, que me llega incluso a gustar más que el coche. Que amanezca un día con sol, levantarte sin saber qué ruta te espera, qué va a pasar ese día, prepararte todo el equipo para montar… un buen casco, unos buenos guantes que me protejan, un pantalón de moto, y la chaqueta ( intento a ir a juego siempre aunque se trate de montar en moto…), y las botas.

Preparar la moto, dejarla arrancada unos segundo mientras termino de prepararme, subir, meter la marcha, acelerar…y acelerar… quedar con los demás moteros en un punto central para todos, reanudar la marcha esperando a ver dónde nos llevan ese día ( cada día elige una persona distinta la ruta, entre todos nos vamos sorprendiendo y vamos encontrando sitios nuevos muy bonitos). Ir con un buen grupo de moteros haciendo una ruta por la montaña, pasando pueblos, bajando puertos…mirar por los retrovisores y ver luces y luces detrás tuya sabiendo que son los tuyos, cruzarte con más moteros y hacernos el famoso “saludo motero”…

De verdad que esto es una experiencia que te hace sentir una adrenalina por conducir, pero a la vez una paz por ir recorriendo esos caminos tan bonitos que recorremos, sensación de seguridad por querer que a nadie se caiga o le pase nada e ir mirando de vez en cuando que todos sigan ahí…

Ser motera para mi no es solo que te gusten las motos y entiendas de ellas ( de hecho tampoco entiendo mucho de mecánica ni nada por el estilo), para mi es más que eso, es la sensación de ir sobre dos ruedas por la carretera, recorrer mundo con tu compañera, sola o con más gente, sentir la emoción que parece que vas hasta volando ( y no lo digo por la velocidad tampoco corro mucho), sentir que eres mas vulnerable que un coche ( con lo cual mas peligroso, pero lo sabes, y no te importa porque sigues conduciendo), siempre que vayas bien preparada y protegida, no tiene por qué pasar nada.

Hay mucha gente que tiene pánico a las motos, y es algo que no entiendo porque es que las adoro desde pequeña, adoro hasta ir de paquete escuchando música y evadiéndome del mundo…
Voy a dejaros un blog de motos que leo mucho y del que me siento muy identificada, para ver si os sale también a vosotros la vena motera.