Identidad Corporativa: Consejos para definirla

Identidad Corporativa: Consejos para definirla

Hay muchas decisiones que tomar cuando se está empezando la aventura de crear una marca o comenzar un negocio, una cantidad de documentos que tomar en cuenta, elegir el lugar, escoger al personal, en fin, una lista que pareciera interminable de detalles por concretar. Uno de ellos es la identidad corporativa que queremos darle a nuestro negocio.

La identidad corporativa es la representación o imagen conceptual que un espectador tiene de una organización o de una empresa, la imagen corporativa es una parte de la identidad corporativa que hace referencia a los aspectos visuales de dicha representación. La identidad corporativa no trata sólo del logotipo de la empresa, la identidad corporativa es la imagen, las sensaciones, las emociones, la filosofía y los valores que la empresa transmite al exterior y por extensión, la representación de todo ese conjunto de elementos que nosotros como espectadores percibimos ella.

La identidad corporativa de una empresa abarca tanto aspectos tangibles de carácter estético como son el diseño del logotipo (su representación visual), el diseño gráfico corporativo (el desarrollo de todos los elementos de comunicación de una empresa), tipografías, colores, papelería corporativa, los elementos de comunicación externa e interna, publicidad, protocolo, arquitectura corporativa, como aspectos intangibles, por ejemplo la filosofía de la propia organización o empresa, su misión y sus valores, además de otros factores claves para la organización como son sus métodos y procesos, etc.

Para poder comenzar la creación de nuestra identidad corporativa, hay algunos aspectos que debemos tomar en cuenta:

Definir la filosofía como prioridad

Lo primero que debes hacer es pensar, ¿quién es la empresa?, ¿qué hace?, ¿cómo lo hace?, ¿a dónde quiere llegar? Es importante que sepas responder todas estas preguntas para que formules la misión, visión y los valores de tu negocio para darle vida a la filosofía de la entidad.

Cultura Corporativa

Este punto abarca la forma de ser de la compañía, la política, las normas, los códigos de conducta, de vestimenta, los valores que le darán una identidad a la empresa y que la harán reconocible para el público. Este aspecto debe ser comprendido y vivido por todos los miembros de la empresa.

Elaboración de un Manual de Identidad

Este documento debe contener la cultura y la filosofía de la empresa. Sirve como guía para los empleados, ayuda a promover de manera consistente y eficiente los objetivos, creencias y comportamiento de la empresa.

Cuidar la reputación de la empresa

Tus empleados son la cara de la empresa, ellos deben conocer la identidad de la empresa y apropiarse de ella, para que su trato con clientes, proveedores, medios de comunicación o cualquier persona que requiera de sus servicios, esté acorde con los valores que retrata el manual de identidad.

Elegir los uniformes adecuados

Los uniformes son primordiales a la hora de crear la identidad corporativa de la empresa y por ende, la visión que tiene el público. Los colores, los materiales, el estilo, el diseño y la formalidad, hablan mucho por los empleados y por la empresa.

También son una forma de mantener el orden en la vestimenta del grupo de empleados, pero además le permite al público identificar sencillamente a los miembros del equipo.

Ahora bien, considerando la importancia que tienen los uniformes para la identidad corporativa, se convierte también en un detalle al que hay que dedicarle su tiempo, pues será la indumentaria con la que el equipo se presentará ante el público y que debe cumplir, no solamente con las necesidades corporativas, sino también con las necesidades propias del equipo humano.

Es por ello que nuestros amigos de Borda Mar, especialistas en vestuario laboral, nos dan algunos consejos para que la elección del uniforme corporativo, cubra con todas esas necesidades y que además, lo haga con estilo.

  • Estilo atemporal: Con la elección de colores, el tipo de tela, el diseño y accesorios o detalles que acompañan al uniforme, hay que considerar el tiempo que se usará para no caer en algo que pueda verse anticuado.
  • Color: Los colores deben tener relación a la imagen e identidad de la marca empresarial. Es importante elegir una combinación que refleje los valores de tu empresa y que considere el tipo de trabajo de los empleados.
  • Comodidad: Gran parte de la importancia en el uniforme corporativo es la imagen de los empleados, pero hay que considerar la comodidad del uniforme. Elegir la tela ideal para el tipo de trabajo que emplean los trabajadores de tu empresa ayudará a que se sientan cómodos y cumplan con sus tareas de forma eficiente.
  • Negocia con los trabajadores: Cuando la empresa trata de implementar unas normas de vestuario corporativo o uniformes laborales, lo ideal es que no tenga que imponerse sino que los propios trabajadores lo asuman como propio, estén de acuerdo e incorporen las ventajas de la medida a su ideario.
  • Piensa en todos tus trabajadores: Puede parecer obvio, pero es importante que te asegures de que los modelos de uniformes que escojas para los distintos puestos cuenten con versión masculina y femenina; sobre todo si tus empleados trabajan de cara al público y la presencia es un aspecto clave en el desempeño exitoso de sus funciones.
  • Colores y diseño institucional: Muchas veces los uniformes se bordan o parchan con el logotipo lo cual es una muy buena idea. Además, los colores institucionales deben ser resaltados en los colores de las telas de los uniformes.
  • Busca un buen proveedor: Un proveedor constante, con experiencia, que pueda garantizar una continuidad en los modelos a lo largo del tiempo, variedad de tallas, disponibilidad de inventario y posibilidad de suministro en tiempos razonables.
  • Ten en cuenta las necesidades especiales de tus trabajadores: Puedes ir un paso más adelante y prever situaciones especiales como las distintas fases de embarazo e incluso, de ser necesario, uniformes para personas con sobrepeso o alguna discapacidad.

Otra razón importante para que una empresa use uniformes de trabajo, es porque los empleados no tienen la preocupación sobre qué prenda es la más adecuada para realizar su labor dentro de la organización, pudiendo incluso escoger prendas totalmente inadecuadas. Con los uniformes laborales, las empresas son quienes toman la decisión final del vestuario de sus empleados, por lo que siempre vestirán acorde a los objetivos de la organización.

También es una ventaja para los empleados de la empresa, ya que reducirán el desgaste de su propia ropa al usar uniformes de empresa, de esta manera el trabajador podrá ahorrar dinero y se sentirá más motivado con la organización. Sin embargo, todas estas ventajas y beneficios asociados a la ropa de trabajo no serán posibles si los uniformes no son de calidad o cuando estén mal diseñados.

Como hemos visto son muchos los beneficios que pueden aportar los uniformes laborales, por ello, invertir en vestuario profesional será más rentable para vuestra organización.

Ahora, entendiendo todos estos puntos en relación al uso de uniformes laborales, como una herramienta para mejorar el posicionamiento de nuestra marca, de forma que todo sume para el crecimiento de la compañía, es necesario comprender que si bien es cierto que la idea principal de los uniformes es, precisamente, unificar la imagen empresarial, también es cierto que hay diferentes tipos de trabajo dentro de una misma empresa, por lo que el vestuario laboral debe cubrir las necesidades propias de cada puesto de trabajo.

Digamos que nuestra empresa es una de construcción, el personal que labora en las oficinas, no puede tener el mismo uniforme que el personal que se encuentra en la obra. Esto porque cada uno se desarrolla en ambientes diferentes y con necesidades diferentes, los maestros de obra necesitan un equipo de seguridad, con tejidos resistentes, que les permitan movilidad y comodidad para el trabajo pesado. Caso contrario a los miembros del equipo que se encuentran en las oficinas, ellos necesitan uniformes más estilizados, con tejidos elegantes y prolijos que den una buena imagen y confiabilidad a los clientes.

Es por ello que es tan importante tener definidos los puestos de trabajo, las funciones y las necesidades que cada uno de ellos tenga, para poder unificar los criterios a la hora del diseño de los uniformes, ya que de cualquier forma, todos deben representar la compañía, pero cada uno debe hacerlo efectivamente dentro de los parámetros que su posición en el trabajo le exija.

Por último, pero no menos importante, la necesidad de que todos los detalles sean cuidados, es lo que le dará a tu empresa su verdadera identidad corporativa. Cuidando todos estos aspectos, estás garantizando que tu empresa tiene una buena base para comenzar y para crecer.

Las empresas son como un recién nacido, deben ser cuidados, protegidos y atendidos, para que con el tiempo, puedan empezar a caminar solos. Es por ello que mientras más cuidados tengamos con estos detalles, más sencillo será el camino en el alcance de objetivos y de nuevas metas, podremos encontrar las personas indicadas para impulsar el crecimiento de la compañía y a su vez, lograremos posicionarnos mejor en el mercado.