Un evento para darte a conocer

Un evento para darte a conocer

Desde que comencé en esto de ser empresario, tenía claro una cosa, si quieres triunfar tienes que darte a conocer. En este país está muy extendido eso de que serán los clientes los que vengan a ti. Así nos ha ido durante los tiempos de crisis. Es todo lo contrario. Por eso, cuando decidí montar mi empresa de eventos sabía que tenía que organizar una fiesta de bienvenida para presentarme en sociedad y que la gente de mi ciudad me conociera. Soy mujer, y las estadísticas dicen que aguantamos mejor eso de emprender.

En mi caso, como agencia de eventos tenía una doble misión. Primero la de darme a conocer y segundo la de demostrar que era capaz de organizar algo en condiciones. Sin duda un arma de doble filo, porque o salía por la puerta grande o con dos cornadas. Ya os puedo adelantar que afortunadamente aquella noche hice pleno de éxito. Fue costoso porque organizar algo así no es fácil. Son muchos aspectos.

Cuadrar agendas

Uno que recuerdo con más trabajo es el de la organización de invitados. No es fácil cuadrar la agenda de todos ellos y menos si lo que quieres es que vayan personas con caché. En mi caso logré que acudiera hasta el alcalde junto a varios concejales, pero también que fueran futbolistas del equipo de Primera División, deportistas, actores y gente de empresas importantes. Para ello tuve que contratar a una persona que se encargara de hacer las llamadas dos semanas antes. Por supuesto un día antes hay que volver a hacer una ronda para que te informen.

Uno de los aspectos que más quise cuidar fue el de la fotografía. Para ello conté con S7tart, una empresa expertos en la realización de reportajes fotográficos para eventos de empresas, publicidad, moda,  y mucho más en Barcelona. En estas cosas prefiero no jugármelas y por eso quise contar con los mejores. Sabía que las fotos que se hicieran iban a ser utilizadas posteriormente por los medios de comunicación, además de por nosotros para hacer un newsletter y enviárselo a todos los participantes y posibles clientes. Era imagen y eso hay que pagarlo.

Catering

Tampoco es fácil preparar el catering. En este caso al ser un evento nocturno aposté por contratar un pequeño servicio de catering, de calidad pero sin comida excesiva. Siempre he comprobado que cuando pones muchos alimentos, la gente está más pendiente de las bandejas que de lo que allí se está viviendo. Lo que no faltó fue un buen cortador de jamón, y es que en los últimos tiempos lo de cortar un buen Ibérico se ha convertido en todo un arte.

En lo que no escatimé fue en beber. Soy de los que piensa que, como decía el latinismo, el vino alegra la lengua. Siempre he hecho mis mejores contratos en los bares, así que por algo será, ¿no lo crees? Eso sí, como si bebes no conduzcas, en mi caso también contraté un par de autobuses por si la gente quería ir y regresar a su casa con un par de copas de más. Una idea que fue muy bien acogida por todos los invitados.

A grandes rasgos esto es lo que es organizar un evento. Como todo salió a pedir de boca, de esta inauguración salieron posteriormente un par de clientes. Poco a poco, pasito a pasito, hemos ido creciendo, pero como te decía al comienzo, siempre pensando en que la imagen que tú trasmitas al exterior va a ser tu principal tarjeta de visita. ¿No crees?