Un médico, debe inspirar confianza, tranquilidad y empatía. Si entramos en la consulta y no nos sentimos cómodos, no volvemos. Cambiamos de profesional y esperamos que nos vaya mejor en la siguiente consulta. Con el dentista, sucede algo similar. Con la salvedad de que, por lo general, lo elegimos nosotros. Mientras que, a los médicos, nos los suelen asignar en el centro de salud u hospital. Cuando tomamos la decisión de ir al dentista, sea por una necesidad urgente o porque ya toca, buscamos un profesional que nos trate como es debido y cumpla con nuestras expectativas.
La búsqueda puede ser porque el que teníamos se ha ido, nos hemos cambiado de ciudad o, simplemente, es nuestra primera vez. Como fuere, a la hora de encontrar un buen profesional, existen algunos aspectos que debemos valorar. Saber si un dentista es bueno como profesional de la odontología, permite sentar una base de confianza con él. Sobre todo, en aquellos casos en los que acudir a consulta, es sinónimo de ansiedad o miedo.
Preguntarse las características que debe poseer un buen dentista o que aspectos son importantes a la hora de elegir clínica, no es para nada raro o negativo. Más bien al contrario, plantearse ciertas cuestiones, es natural, puesto que de ellas depende tu salud bucodental. Elegir al profesional de la odontología adecuado es fundamental para mantener la boca y todo lo que ella contiene, en buen estado durante toda la vida. El problema es que existen muchas opciones, haciendo que, elegir un profesional que se adapte a las necesidades y preferencias personales, resulte más complicado de lo que debería ser.
De manera que, al entrar en una clínica dental, hay que tener en cuenta una serie de factores que nos dirán si debemos seguir en ella, o volvernos por donde hemos venido y seguir buscando.
Lo que hay que considerar a la hora de elegir
Es muy posible que lo primero en lo que se piense es en la ausencia de dolor y que, exista la posibilidad de que haya un dentista que realice los tratamientos sin que este se produzca. La buena noticia es que si, lo hay. De hecho, cualquier dentista que se precie, con un poco de experiencia y cierta destreza, es capaz de realizar un tratamiento sin dolor y sin complicaciones. Como bien saben y aseguran los profesionales de Castro Ferreiro Clínica Dental, con una trayectoria profesional que supera los treinta y cinco años.
A parte de este primer factor a tener en cuenta, existen otra serie de aspectos que, aunque no sea a nivel consciente, se consideran, a la hora de catalogar a un dentista como bueno o malo. Lo más aconsejable, es evaluar el conjunto de factores que debe reunir una clínica dental y dedicar el tiempo necesario para encontrar la que resulte más adecuada. Internet esta muy bien para hacer un sondeo, pero lo mejor, es comprobarlo in situ y teniendo en cuenta los siguientes aspectos.
Sin duda se pueden leer reseñas y opiniones en la red, preguntar a amigos y familiares, sobre alguna recomendación basada en su experiencia personal. Pero lo interesante es evaluar aspectos como la reputación y la experiencia. Un profesional bien establecido, con una trayectoria sólida en el campo de la odontología es clave para ir descartando opciones. Revisar la formación del profesional, si dispone de certificaciones, la especialización, los años de trabajo en la clínica dental… Toda información es importante cuando se trata de salud.
Es de gran importancia contar con un equipo especializado, por lo que hay que conocer las necesidades especificas particulares y, buscar al profesional que disponga de los tratamientos necesarios. Algunos dentistas se especializan en áreas como la ortodoncia, la periodoncia o la implantología. Algunos en varias de ellas o en todas. Lo importante es que sea capaz de satisfacer la necesidad particular, por lo que hay que saber cuáles son las áreas de especialización de la clínica.
Lo siguiente a tener en cuenta, es la ubicación. Comodidad y ubicación de la consulta van de la mano. De poco sirve encontrar un buen dentista si se tarda tres horas en llegar a la clínica. Hay que buscar un profesional, cuya ubicación se encuentre bien situada, cerca de donde vives o trabajas, de manera que no suponga un trastorno acudir a la consulta. Tener en cuenta los horarios es igual de importante.
Sentirse cómodo y conectado con el dentista, es otro aspecto crucial para tomar la decisión. Hay que encontrar al profesional amable, comprensivo y empático que haga que te sientas cómodo. Una comunicación abierta y efectiva, es fundamental a la hora de establecer una buena relación, basada en la confianza, con el dentista. No se trata de un aspecto irrelevante, si no se produce una relación de confianza, será más difícil cumplir con las recomendaciones del profesional, incluso contar lo que te pasa se hará complicado. Por lo que hay que asegurarse de que el dentista sepa escuchar y este dispuesto a hacerlo, al mismo tiempo que es capaz de responder a las preguntas con claridad y de forma comprensible.
Más aspectos a tener en cuenta
Lo expuesto anteriormente, resulta indispensable a la hora de elegir un dentista. Aunque a veces, hasta que no se prueba, no se sabe. Lo normal es que la primera visita al dentista, sea gratuita y, en la misma, el profesional, realice un diagnóstico profundo. Esto supone una gran ventaja para poder elegir. Se pude conocer el centro y a sus profesionales, además de saber las técnicas utilizadas para cada tratamiento. Cada centro cuenta con su protocolo particular, pero por lo general, se realiza un estudio multidisciplinar por parte de doctores de cada área, según las necesidades del paciente.
De esta manera, la persona es examinada por el dentista que la va a tratar y por otros profesionales. Lo que proporciona excelente información para determinar si se trata del dentista que necesitamos.
Saber si cumplen con los estándares de calidad, trato y equipamiento, es otro aspecto que debemos tener en cuenta. Esto se puede hacer tras realizar la primera consulta. En este sentido hay que considerar el trato personal recibido, las pruebas realizadas, la limpieza e higiene del centro, los materiales y la tecnología aplicada.
Puede ser interesante conocer las opciones de financiación y las opciones de pago que ofrecen. Si el tratamiento necesario, tiene un coste elevado, algunos centros, ofrecen posibilidades de financiación. Esto lo señalamos porque si algo tiene que formar parte de la decisión, es el precio. Si todo lo señalado nos hace elegir una clínica, pero resulta que sus costes son altos, las opciones de financiación pueden ayudarnos a elegir. El precio puede ser un factor determinante a la hora de elegir dentista.
Los profesionales advierten de que hay que ser escéptico ante una oferta gancho. La mayoría de ofertas son engañosas y no suelen mostrar el precio de un tratamiento completo. Para evitar sorpresas, lo mejor es obtener un presupuesto cerrado de aquellas clínicas que más nos convenzan y, en base a todo lo que hay que tener en cuenta y el presupuesto, tomemos la elección.
Por último, algunas pautas sobre la elección de un dentista para los más pequeños. En este sentido, se trata de una elección mas importante todavía. Debido al desarrollo de las piezas dentales en esa etapa y al hecho de que, si tomamos una elección equivocada, los niños pueden coger miedo al dentista. Los consejos ya mencionados, son igualmente validos en este caso, pero, además, hay que añadir los siguientes:
- Experiencia y especialización del profesional, en odontología pediátrica. Hay que buscar un profesional con experiencia en el cuidado dental de los pequeños. Estos profesionales están especialmente capacitados para trabajar con ellos y entender sus necesidades.
- Ambiente, acogedor y amigable. Resulta importante que la clínica disponga de instalaciones apropiadas, para que los niños se sientan tan cómodos como seguros. Un dentista que sepa interactuar con niños, comprometido para crear una experiencia agradable y positiva, es fundamental.
- Enfoque preventivo y educativo. Con este enfoque, siempre se obtiene el mejor cuidado dental. Además de que el profesional debe estar comprometido, para educar a los niños sobre la importancia que tiene un buen cuidado dental y, como mantener una buena higiene en casa.
Contar con todos estos aspectos, ayuda en gran medida a tomar la decisión más correcta, en lo que a dentista infantil respecta. Igual de importante es tener un profesional bien preparado para los pequeños que para los adultos
De manera que, contando con la experiencia propia en la primera visita y las opiniones de otros pacientes, se tienen dos de las herramientas más importantes. Con toda la información en la mano, se puede tomar la mejor decisión, de forma informada y acertada. La opinión de otros pacientes, siempre aporta una perspectiva interesante, sobre lo que supone una experiencia real. Saber de antemano que otros han pasado por lo mismo y ha tenido una experiencia positiva, ayuda a despejar dudas. Por lo que, a la hora de buscar un dentista, lo mejor es informarse de todas las formas posibles. Si es necesario ir de clínica en clínica hasta encontrar la que se adapte a cada caso, se va. El resultado final, valdrá la pena.