¡En verano no hay nada mejor para refrescarse que darse un buen chapuzón en una piscina!

¡En verano no hay nada mejor para refrescarse que darse un buen chapuzón en una piscina!

Vosotros no sé, pero yo cuando llegan los primeros días de buen tiempo y que empieza a instalarse el calorcillo, estoy deseando echarme al agua para refrescarme y darme un buen baño. Al tener mis padres un chalet con piscina en un pueblo de Valencia, reconozco que soy una privilegiada. Ahora que soy adulta, recuerdo con nostalgia aquellos veranos cuando nos reuníamos con mis abuelos, tíos y primos al borde de la piscina para charlar y disfrutar del frescor. Aquellos tiempos pretéritos… Claro está que con el paso del tiempo, los mosaicos de la piscina se han ido poco a poco despegando y rompiendo. Y bueno… ¡También estaban un poco pasados de moda! Así es que mis padres decidieron hace unos meses cambiarlos y encargaron unos de color gris en Magasin du Carrelage, una tienda online de la firma comercial del grupo Ferrando Navalón C.B, ubicada en Alcàntera de Xúquer (Valencia) y especializada en la venta de azulejos, baldosas, revestimientos, etc., de altísima calidad y al mejor precio. Además, estos preciosos mosaicos cumplen (como la totalidad de los productos que la empresa vende al público) con las normas ISO establecidas. Ello me parece importante señalarlo, y más teniendo en cuenta que se trata de un material que se utilizará para el recubrimiento de una piscina. Dicho esto, tener una piscina en estas tierras mediterráneas no es algo tan fuera de lo común. Pues, entre las multitudes de cosas buenas que tiene la Comunidad Valenciana, una de ellas es sin lugar a duda la bonanza de su clima. Daos cuenta en efecto que en esta región ¡la temperatura media anual suele rondar nada menos que los 19/20º! Con lo cual, tener una piscina en casa (cuando se tiene sitio para ello, ¡por supuesto!), os puedo asegurar que –aunque la inversión inicial sea importante– se rentabiliza bien pronto ya que se le puede sacar partido largos y seguidos meses al año.

Una piscina en casa es un chollo en todos los sentidos

 Yo al vivir en un piso chiquitín y en pleno centro de Valencia, no tengo espacio para una piscina. Sin embargo, cuando tengo un rato libre, un fin de semana, un largo puente o unos días de vacaciones acudo directamente y sistemáticamente a casa de mis padres para disfrutar de la que tienen ellos. Después de haber estado ocho horas encerrada en un despacho, ¡darte un chapuzón después de tu trabajo se agradece un mogollón! Pues, eso de tener una piscina particular hay que reconocer que es un chollo en todos los sentidos. No sólo te permite divertirte y disfrutar de grandes momentos con tus seres queridos, sino que también revaloriza el precio de tu vivienda y además mejora la calidad de vida de todos sus habitantes. ¡Bien sabe todo el mundo efectivamente lo bueno que es nadar para la salud y la silueta! Una piscina en casa es hoy en día una de las múltiples opciones de ocio que puedes encontrar en el mercado de la diversión. Cuando las temperaturas se disparan y que la humedad está a su máximo, poder comer o cenar fuera y acabar refrescándote en la piscina, ¡eso no tiene precio! Yo creo que por esa razón se fabrican cada vez más piscinas de diseño con accesorios y decoraciones increíbles. El otro día leí por ejemplo que algunos fabricantes trabajaban con auténticos artistas que se encargaban de dibujar todo tipo de escenas, personajes, animales, etc., que el cliente tuviese en mente y quisiera ver reflejados en el fondo de su piscina. Así pues, tener a Marilyn Monroe, a James Dean, a Las Valquirias, a La Torre Eiffel o cualquier otra cosa dibujada en tu piscina, ya era posible gracias a estos grandes artistas. Para acabar con este post, no pienso que mis padres llegarán hasta ese punto un día (¡aunque nunca se sabe!). De momento, sólo han empezado con las obras de rehabilitación de la piscina después de haber encargado unos preciosos mosaicos grises en la tienda online Magasin du Carrelage. ¡Estos azulejos le están dando un toque especial, una modernidad y elegancia a la piscina que no veas! Vaya que cuando esté acabada, ¡hasta la de los Ewing de Dallas resultará ser una ñoñería al lado de la de mis padres! ¡De verdad!