No hemos vivido un 2020 fĆ”cil y seguro que muchas de las personas que os disponĆ©is a leer estas lĆneas estĆ”is de acuerdo sobre esta primera hipótesis que os planteamos. La llegada del coronavirus y sus sucesivas oleadas no nos ha permitido llevar la vida que quisiĆ©ramos, ni en plano personal ni tampoco en el profesional. Son muchas las personas que se han visto expuestas al virus a causa de su trabajo (sobre todo si este estĆ” relacionado con algĆŗn servicio esencial) y que han sufrido las consecuencias de las largas y agotadoras jornadas de trabajo que ha provocado la pandemia en los meses precedentes.
Hay que tener en cuenta otra cosa: el coronavirus tambiĆ©n ha hecho mella en todas aquellas personas que no se dedican a la producción de bienes o servicios esenciales. Hablamos de todas esas personas que han trabajado desde casa y que, como consecuencia de ello, tambiĆ©n lo han pasado mal durante estos meses. La realidad es que todos y todas hemos sufrido las consecuencias de una pandemia que nadie se esperaba y que ha dado un duro mazazo a la sociedad que conocĆamos hasta hace muy poco tiempo.
Como consecuencia de todo lo que hemos venido comentando hasta ahora, se han producido problemas en el seno de las plantillas de las empresas. Son muchas las personas que, ahogadas por la presión del momento, han desarrollado problemas que nunca antes habĆan tenido. Hablamos de asuntos como lo son la ansiedad, la depresión y problemas derivados de las mismas. No cabe duda de que la situación ha sido muy complicada y que, entre que adaptarse a una nueva forma de trabajar es complicado y que muchos hemos estado preocupados por algĆŗn familiar o amigo, ha sido muy complicado mantener estable nuestro estado psicológico. Eso ha conducido al aumento de estos problemas en 2020.
Debemos dejar clara una cosa antes de seguir: las bajas laborales por ansiedad o estrĆ©s no han crecido solo por la llegada del coronavirus, sino que habĆan aumentado un 38% teniendo en cuenta los datos entre 2013 y 2018. Son cifras que publicó la pĆ”gina web de El Norte de Castilla hace camino de tres aƱos y que, desde luego, dejan clara que existe una tendencia creciente en este sentido. Es evidente que los datos se han disparado en el Ćŗltimo aƱo a causa de lo que os comentĆ”bamos mĆ”s arriba, pero tambiĆ©n es innegable que un problema como del que venimos hablando no es nuevo ni mucho menos.
Ya en 2014 se empezaba a notar un repunte de problemas como estos. La pĆ”gina web de la SAGE hablaba de los secretos de la depresión, del estrĆ©s y tambiĆ©n del mobbing, que son varios de los asuntos que tambiĆ©n conllevan bastantes problemas de Ćndole mental entre las personas que trabajan en el seno de una empresa y mĆ”s despuĆ©s de todo lo que ha venido ocurriendo en los Ćŗltimos meses en EspaƱa y en el mundo entero.
Uno de los peores problemas a los que se estĆ”n enfrentando los emprendedores en los Ćŗltimos aƱos tiene que ver con el aumento de casos de depresión y estrĆ©s que sufren los empleados, una cuestión que ha terminado de explotar durante la pandemia del coronavirus una vez que esta se ha ido alargando con el paso del tiempo. Interesados por todo lo que conlleva este asunto, hemos querido conocer la opinión al respecto de las responsables de la web www.psicologozaragoza.net, quienes nos han contado que, en tiempos que no destacan precisamente por su estabilidad, es mĆ”s habitual que crezca este tipo de casos. ĀæLa solución para los emprendedores y lĆderes de estas empresas? No es otra que la motivación.
Saber motivar es saber rentabilizar nuestros recursos humanos
Es una verdad mĆ”xima y que se cumple en prĆ”cticamente el 100% de los casos. Un empleado o empleada que es feliz en el seno de una empresa es alguien eficiente y que pelea por mejorar cada dĆa en su trabajo. Alguien que acaba de padecer un problema como la depresión o la ansiedad no lo es, por eso hay que emplear todas nuestras estrategias de motivación para intentar que abandone este tipo de estados mentales y pueda, finalmente, recuperar ese conjunto de caracterĆsticas que le convierten en alguien tan valioso para nuestra empresa.
La verdad es que no solo debemos ayudar a nuestra plantilla solo por el hecho de que su trabajo nos resulte importante en términos profesionales. Debemos hacerlo, ademÔs de por eso, por simple humanidad. Las personas que padecen problemas como de los que os hemos venido hablando no suelen encontrarse en el mÔximo grado de felicidad en su vida precisamente. Y todos y todas sabemos perfectamente todo lo que eso puede generar tanto para sà mismas como para las personas que les rodean.