Los mejores consejos para exhibir tus productos

Los mejores consejos para exhibir tus productos

La venta de un producto es el paso final que todo emprendedor, comerciante o distribuidor está esperando y, para llegar a ese momento, debe intentar captar por todos los medios disponibles a su alcance la atención del potencial cliente o consumidor hacia su producto. La forma de exponer, mostrar o exhibir un producto es un paso vital para la determinación por parte del cliente, si decide o no su adquisición. Para ello es fundamental optimizar la forma de presentación de los productos mediante elementos visuales que los destaquen, ya que aproximadamente el 80 % de la información que recibe nuestro cerebro a través de los sentidos entra directamente por los ojos, así que una exposición atractiva que atraiga a los posibles clientes aumenta el potencial de ventas de una empresa.

Por ello, si queréis acertar de lleno, nosotros os recomendamos que os decantéis por Artesanías Oviedo, ya que ellos son expertos en la fabricación de expositores publicitarios y comerciales, de suelo y de sobremesa para tiendas de todo tipo, ofreciendo un servicio integral de diseño y distribución de displays personalizados a medida a nivel nacional e internacional, distinguiéndose además por la calidad, eficacia, eficiencia y diseño de sus expositores, siempre ajustándose a las necesidades de cada cliente. Y es que un expositor debe captar y mantener la atención del cliente, ofreciéndole una imagen profesional y toda la información que necesita sobre el producto. Para ello deben seguirse unas pautas como pueden ser:

  • Colocación de los productos de frente al cliente, es decir la cara vendedora del producto debe estar expuesta hacia el campo visual del consumidor.
  • Los productos no deben dar la impresión de que se vaya a caer de su estante, deben presentarse estables con el fin de invitar al cliente a que lo coja, lea su composición, sus propiedades, su precio, etc.
  • Cuanto más visible sea un producto, más posibilidades de venta tiene, por lo que los productos que deseamos que tengan un mayor nivel de venta deben situarse a la altura o nivel de los ojos, provocando con ello un impulso o necesidad de compra.
  • A un nivel de alto de las manos deben situarse los productos que tengan una alta demanda. Es habitual la colocación de una marca blanca del establecimiento al lado de una marca líder más costosa, con el propósito de que al observar la diferencia de precio el consumidor se incline por adquirir la marca blanca, la cual reporta unos mayores beneficios al establecimiento.
  • En las estanterías bajas, con un acceso más difícil o que implican tener que agacharse, se colocarán los productos indispensables para una buena compra o los que tienen un menor precio.
  • Las líneas de un mismo producto deben colocarse agrupadas, esto evitará la confusión del cliente y la exposición parecerá más completa, por lo que nunca se deben mezclar productos de una gama con otra.
  • Se deben completar los estantes con productos, aunque sin saturar, pues el cliente puede llegar a pensar que ese producto no tiene demasiada venta. Una táctica psicológica aconseja dejar adrede unos espacios entre productos, los cuales se denominan “huecos de invitación a la venta” destinados a aparentar que ya se ha producido alguna venta, por lo que el producto debe ser bueno o recomendable.
  • Procure la colocación de los productos de izquierda a derecha, comenzando por el de mayor tamaño, esto ayudará a deslizar la vista a lo largo de la estantería y a no saltarse los productos que tengan un menor tamaño.
  • Los expositores deben estar libres de polvo, ofreciendo una imagen de limpieza y pulcritud, asimismo deben colocarse y organizarse a menudo rellenando espacios vacíos y retirando cualquier producto que se encuentre en mal estado o deteriorado.
  • El precio debe colocarse siempre de una forma clara y en un lugar visible, de tal manera que el consumidor no se tenga que ver en la necesidad de acudir al dependiente a preguntar el precio.

El poder de los sentidos

El poder de los sentidos también es utilizado como una técnica de venta y es que cada vez existen más estudios que identifican a los potenciales compradores, por lo que, en este sentido, algunos de los ejemplos más claros son:

  • La vista. El color rojo tiene un alto poder de estimulación, genera tensión muscular y facilita la compra por impulsos.
  • El oído. La música afecta a nuestro estado de ánimo y tiene el poder de autorregular las emociones, por lo que los compradores jóvenes realizan compras más impulsivas cuando tienen una música con un volumen alto pues la sobrecarga sensorial debilita el dominio propio, una música dinámica facilita una compra rápida.
  • Aromas femeninos como la vainilla animan las ventas de ropa de mujer, mientras que aromas masculinos como los cítricos potencian las ventas en establecimientos de ropa masculina.
  • Campañas de degustación de un determinado producto están muy presentes siempre que se lanza al mercado ese nuevo producto.
  • Muy presente e importante a la hora de adquirir productos textiles, la suavidad, la calidez…