El sobrepeso provoca riesgo de exclusión en las empresas

El sobrepeso provoca riesgo de exclusión en las empresas

El sobrepeso es uno de los problemas con mayores consecuencias para la salud física de las personas pero también para sus relaciones sociales y su desempeño profesional. En efecto, tan solo en un par de líneas ya contamos varios de los perjuicios que ocasiona un problema como el sobrepeso, que se mantiene vigente en un país como el nuestro y contra el que es necesario efectuar una campaña seria de publicidad tanto desde el sector público, fomentando el consumo de productos saludables, como desde el entorno privado.

El sobrepeso es algo que se manifiesta de un modo real pero que muchas de las personas que lo padecen niegan. Así, y según una noticia que vio la luz en el diario El País el 17 de mayo del año pasado, el 82% de los obesos españoles no reconoce que lo es. Bien sea por miedo o bien sea por autoconvencimiento, lo cierto es que si esas personas no se ven obesas pueden seguir tomando productos que son nocivos para su salud y teniendo hábitos de vida para nada positivos.

El sobrepeso, como ya hemos comentado, es un problema para todos los frentes a los que se enfrenta una persona a lo largo de su día a día. Es un problema de salud, puesto que las personas que son obesas tienen un mayor riesgo de sufrir un infarto y tienen, por regla general, problemas de movilidad. Y es un problema social y profesional, puesto que todavía a día de hoy, y aunque sigue siendo muy injusto, existe una cantidad de personas con sobrepeso que presentan problemas de relación con los demás.

El portal web mexicano Magis publicó un artículo en noviembre de 2010 en el que hacía hincapié en el problema profesional que presentan las personas con sobrepeso. Este análisis destacaba un elemento muy a tener en cuenta en este entorno, que no es otro que el de la discriminación. Por desgracia, todavía en pleno 2018 las personas que tienen más peso del que por salud deberían sufren el desprecio de mucha gente dentro de su entorno laboral. Esto genera unas consecuencias psíquicas que son difíciles de asimilar por parte del ser humano y que le hacen sentirse por debajo de los demás sin que eso tenga por qué ser así.

Cada vez existe un número mayor de profesionales que viene alertando a las autoridades públicas de que las personas con sobrepeso ya no están en riesgo de discriminación, sino que son discriminadas de forma sistemática y dentro de su entorno de trabajo. Los profesionales de la Clínica IMOS han sido pioneros en esta labor. Han sido precisamente ellos los que nos han comentado que una buena parte de los clientes que reciben sufren algún tipo de problema de este tipo dentro de su jornada laboral. Los emprendedores tienen que saber detectar este tipo de problemas y solventarlos a tiempo para garantizar la correcta normalidad dentro de la entidad que dirigen.

En el caso de que sea al contrario, los problemas internos no harán sino crecer. Un trabajador que se siente acosado es, en prácticamente todos los casos, un trabajador que no va a ser productivo ni mucho menos. Además, la relación con esos compañeros que se rían de él o ella será mucho más tensa y distará de la cordialidad necesaria para que la información y el trabajo fluya dentro de la empresa.

Un mal que se extiende hasta los colegios

Si ya es preocupante que este tipo de trato se dé dentro del mundo profesional, qué decir cuando ya los límites de este mundo se traspasan y llegamos al entorno de los más jóvenes. Es aquí donde podemos encontrar los casos más graves, llegando a registrarse en los últimos años numerosos casos de acoso escolar y de bullying como consecuencia del peso que presenta un alumno o alumna. Si no se puede consentir esto en el terreno laboral, no digamos ya en el laboral.

Por desgracia, todavía no hay visos que indiquen que la situación va a mejorar en este sentido en España. La idea la tenemos, porque la campaña publicitaria en contra del bullying tanto en el colegio como en el trabajo ha sido potente y ha llegado a todo el mundo. Pero no basta. Endurecer la Ley y aplicar penas a todo aquel que se ría de otra persona con motivo de su peso, su raza, su religión o su lengua debe ser una orden a cumplir cada día por todas las personas.