Asesoramiento profesional en preferentes

Asesoramiento profesional en preferentes

A todo el mundo le sonará el tema de las participaciones preferentes. Con poner el telediario estos últimos años basta para, al menos haber oído hablar de ellas. Sin lugar a dudas las participaciones preferentes son unas de las estafas de mayor tamaño al consumidor en las últimas décadas.

Yo era uno de esos clientes confiados que contrataron haciendo caso al asesor bancario de toda la vida las famosas participaciones preferentes o también llamada deuda subordinada. En los años más complicados de nuestra historia reciente tuvimos que ver como el comercial del banco solía engañar al cliente con estas participaciones.

La palabra preferente tenía un efecto que llevaba a engaño, ya que al usuario se le vendía un producto que era principal, la palabra preferente hacía pensar al cliente que tendría la preferencia a la hora de poder recuperar el dinero ahorrado y los intereses que pudieran haberse generado.

Al final resulta que te vendrían un producto que se movía en mercados secundarios y que tenía un magnífico resultado cuando tanto la demanda como la oferta era mínima. Cuando se colocan masivamente existe más gente que quiere venderlas que comprarlas, momento en el cual bajaban de precio y los ahorradores comenzaban a perder su dinero.

Yo era uno de esos afectados y gracias a participacionespreferentes.net pude tener asesoramiento gracias a su bufete de abogados que me asesoró sobre el “embolado” en el que me habían metido. Gracias a su buen hacer recuperaron más de 60 millones de euros de tantos españoles que vieron como sus ahorros se habían esfumado y han ganado más de 4.000 sentencias que han condenado al banco a proceder a devolver todo ese dinero.

Parece mentira que los bancos hayan podido engañar a sus propios clientes con estos productos basura financieros, pero como bien se pudo ver, los ladrones pueden llegar a vestir de corbata y ser los más crueles. En las reuniones de afectados por las preferentes podías ver casos realmente tristes.

Uno de los casos que más me tocó el corazón fue el de un antiguo trabajador de SEAT que metió gran parte de los ahorros para después de jubilarse en estas participaciones y se tiró largos meses reclamándolas. Algunos dicen que no tiene nada que ver, pero a los 3 meses de acudir a las reuniones le dio un paro cardiaco y el hombre está que no es ni la sombra de cuando le conocí.

Los que confiamos en estos “piratas” confiábamos en la palabra y buena fe de los trabajadores del banco y recibimos una tomadura de pelo que no solo no era lo que nos habían hecho creer se trataba un atraco a mano armada, donde unos pocos se encargaban de tirar el dinero de años de esfuerzo por la borda.

Final feliz

Ahora puedo decir que finalmente recuperé mis ahorros, pero pude haberme quedado sin ellos para siempre o a lo mejor durante bastantes años, que ya sabemos cómo es la justicia en nuestro país, lenta a más no poder.

Mi recomendación es que, si tienes algún problema, acudas a que te asesoren como es debido y si alguna vez te dicen de firmar algo sin saber de qué se trata consulta con tus asesores, que luego vienen las sorpresas.