Abogados contra las participaciones preferentes

No hay duda de que uno de los platos de peor gusto para cualquier persona es el de tener que acudir, ya sea como declarante, como implicado o en cualquier otro carácter jurídico, a una sesión en los juzgados. Los juicios implican una serie de procesos de rasgo incómodo para cualquier persona. Pero en ciertos momentos es inevitable tener que acudir a la justicia. En la actualidad, uno de los trabajos jurídicos más ajetreados es el de los abogados de participaciones preferentes. No hay duda de que los casos de participaciones preferentes son uno de los últimos episodios más flagrantes en torno a la economía capitalista que gobierna nuestras fronteras y nuestras vidas en los últimos tiempos. Muchas son las personas, incluso familias enteras, que se vieron afectadas por este episodio triste y que ahora buscan una resolución que les devuelva su dinero perdido, al menos parte de él, como un oasis en el desierto.

Según una información publicada en el diario El Mundo el pasado 6 de noviembre, la última novedad respecto al caso es que el Tribunal Supremo ha determinado que la Audiencia Nacional investigue todas las denuncias penales interpuestas contra Bankia por el tema de las preferentes. Según el artículo del diario nacional, el Alto Tribunal considera que las conductas de los empleados de las sucursales de la marca se pueden enmarcar en un comportamiento corporativo y más amplio de la propia entidad. De esta forma, la venta de participaciones preferentes estaría enmarcada en un comportamiento más amplio de la firma y su diseño mismo estaría maleado de alguna manera desde su creación, cuya venta pretende calificarse como una estafa a los clientes.

Desde que se destapó el escándalo, numerosas plataformas han sido creadas para pedir justicia. No es extraño ver en la televisión las protestas de los afectados por las participaciones preferentes en las juntas de accionistas de Bankia o de cualquiera de las entidades que han llevado a cabo esta venta infructuosa. Uno de los abogados de referencia en este delicado tema es Miguel Durán, al que podemos ver en programas como El Gato al agua de Intereconomía o escuchar en el programa radiofónico de consultorio de la emisora de radio perteneciente al mismo grupo. Además, el abogado especialista en participaciones preferentes escribió y solucionó las dudas de los lectores en su columna de La Gaceta de los negocios durante su existencia y también lleva a cabo numerosas colaboraciones en otros medios, como Canal Catalá, Antena 3 (muchas veces ha aparecido en programas como Espejo Público) o La Sexta, con participaciones en Al rojo vivo de García Ferreras o La Sexta Noche, el programa de actualidad del prime time de los sábados. Generalmente, sus apariciones siempre tienen el fin de esclarecer la verdad y ayudar a los afectados por las preferentes en su lucha.

No hay duda de que para los afectados por las preferentes la vida gira en torno, en cierto modo, a este engaño, que les ha privado de realizar muchos de sus objetivos vitales para los que tanto tiempo y dinero tenían pensado invertir o ya habían invertido. Por eso, la justicia tiene la obligación de luchar por esas personas. Y por eso, el abogado Miguel Durán asegura haber tomado una voz importante en esa reclamación continua del dinero estafado por las entidades bancarias a miles de personas.

No obstante, no es la única estafa que ha llevado a cabo en la historia de las entidades bancarias. Ni siquiera la única vigente, por desgracia. Los despachos de abogados civiles y jurídicos tienen bastante trabajo en esta época, en la que nuestro país y sus entidades, mandatarios y algunos empresarios parecen haber caído en la cuenta de que la estafa es una forma de dinero demasiado fácil como para desaprovecharla. Pero toda voz necesita de su contrapeso y para eso existe la justicia, la de verdad, la que busca restablecer lo robado, lo estafado, a sus dueños reales. Aunque sea difícil, el proceso merece la pena. Nadie debería quedarse sin sus ahorros por una mala praxis comercial. Principalmente porque nadie debería jugar con el dinero de nadie. Cuesta mucho trabajo ganarlo como para que nos lo roben y estafen de mala manera.