Nuevos límites en la protección de datos

Nuevos límites en la protección de datos

Las redes sociales supusieron un boom para muchas personas que vieron como podían estar conectadas con sus amigos de una manera sencilla y rápida. Siendo esto un avance más de la era digital, nos hemos visto avocados a una avalancha de cambios en la manera de entender las relaciones por Internet, que resulta peligrosa.

Aquellos con más de una veintena de años a sus espaldas recordarán el famoso Messenger, que nació a finales de los noventa, y se configuró junto con MySpace como una de las primeras redes sociales. Aunque ésta era arcaica y lenta, permitía comunicarte gratis en la época en la que los sms eran una novedad cara.

Conforme pasaron los años se desarrollaron lo que hoy podríamos llamar blogs personales, como el llamado MySpace, o Fotoblog y otras webs en las que aportar contenido personal. Lo cierto es que por esa época, compartir datos sin ver las consecuencias de ello era algo realmente común.

Lo que si que es común a todo lo dicho hasta ahora es que le hemos estado dando a Internet datos de manera indiscriminada, y eso bien lo sabe Google que utiliza nuestras búsquedas para monitorizar nuestros gustos y ofrecernos información personalizada sobre bienes y servicios de las empresas que contratan con Google sus servicios de publicidad.

Si todo esto ya daba miedo, el escándalo de Facebook con el caso de Cambridge Analytics ha sido el detonante para que la sociedad compruebe en sus propias carnes los peligros de utilizar Internet sin filtro, ya que el robo de datos por hackers es hoy en día una probabilidad real y mesurable.

Por suerte, la Unión Europea si dio cuenta de que las empresas estaban vendiendo los datos de los usuarios de Internet, lo que vulnera el derecho a la privacidad. Y para remediar esta situación se ha creado una Ley comunitaria que restringe el uso de los datos personales a las empresas. En el artículo de hoy vamos a hablar sobre esta ley denominada GDPR.

En qué consiste y como afecta la GDPR

GDPR, por sus siglas en inglés (General Data Protection Regulation), o RGPD por sus siglas en español (Reglamento General de Protección de Datos) es la nueva normativa que regula la protección de los datos de los ciudadanos que vivan en la Unión Europea. El reglamento entró en vigor el 24 de mayo de 2016, pero será de obligado cumplimiento a partir del 25 de mayo de 2018.

Durante estos dos años, la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) ha seguido vigente, pero tiene fecha de caducidad. De hecho, se espera que en unos meses se apruebe una nueva ley (está ahora mismo en proceso de tramitación parlamentaria) que permita o facilite la aplicación del Reglamento. Esta nueva ley no puede contradecir a GDPR, pero sí que definirá mejor algunos de sus aspectos (cuando un usuario es considerado menor, por ejemplo)

Se trata de la primera norma sobre esta materia que afecta a todos los países de la Unión Europea y unifica, por tanto, tanto los derechos como las obligaciones. De hecho, durante años fue una reivindicación de muchas empresas y sectores, como el tecnológico, quienes tenían que hacer frente a 28 legislaciones diferentes sobre el uso y tratamiento de datos personales para poder ofrecer sus servicios en Europa.

Esta nueva normativa determina que todas las empresas, independientemente de su país de origen o de actividad, deberán cumplirla si recogen, guardan, tratan, usan o gestionan algún tipo de dato de los ciudadanos de la Unión Europea. Es decir, que Apple o Amazon (por poner algunos ejemplos) también están sujetas a ella. Y, por supuesto, nos afecta a todas las personas que vivimos en la Unión Europea.

El responsable del área internacional de la Agencia Española de Protección de Datos (AGPD), Rafael García, asegura que GPDR da más derechos y mecanismos a los usuarios sobre sus datos. Según su valoración, hay tres ideas generales: habrá nuevas herramientas para controlar los datos (ya que la información tiene que ser más amplia, accesible, directa, comprensible y clara que lo que se hace ahora); hay nuevos derechos; y se da más poder a las agencias de protección de datos de cada país. “Los usuarios deben ser conscientes de que las empresas que gestionan datos tienen nuevas obligaciones”, añade.

Las empresas españolas deberán hacer frente a esta nueva legislación, y sobre todo habrá que confiar en aquellas que cumplan con la normativa. Ballemar Consultores es una asesoría en Marbella que ha sido creada con el objetivo de prestar servicios de consultoría y asesoramiento tanto para empresas como para profesionales y particulares.