Características de un buen emprendedor

Características de un buen emprendedor

Un emprendedor es como un montañero que afronta una ascensión complicada. Lo primero que tienes que tener  muy claro es su plan de escalada, sus puntos fuertes, su determinación y, sobre todo, su meta. Todo ello con el fin de no cejar en su empeño o, lo que es peor, para no caer al vacío. Por eso, el buen emprendedor tiene que tener una serie de características que le sirvan para triunfar.

Hace tiempo leí una entrevista realizada a Javier Redondo, que es el fundador y CEO de Karuna Formación, y la verdad es que muchos puntos de su entrevista se pueden tener en cuenta para que un emprendedor tenga éxito. Redondo decía que las aptitudes son importantes, “pero las actitudes son determinantes. Hay que tener en cuenta que las aptitudes orientan (y limitan) a la persona hacia lo que “sabe” hacer, las actitudes abren un universo de posibilidades”.

Añadía que las aptitudes, por supuesto que no todas claro, son subcontratables, las actitudes no. En definitiva, emprender es cosa de actitudes, no de aptitudes. ¿Cuáles? Pues por ejemplo el deseo de crear algo propio. El compromiso con el proyecto y con quienes lo integran y la capacidad de sobreponerse y superar las situaciones difíciles, sin duda muchas, que surgirán en el proceso de emprender.

Visión

Tengo claro que la visión es uno de los puntos más importantes para un emprendedor. Para encontrar ese hueco en el que iniciar su aventura empresarial debe tener visión de futuro y de nuevas oportunidades de negocio para no dirigirse hacia un fracaso absoluto. Es como si en pleno siglo XXI te pones a montar negocios que ya están en desuso como consecuencia de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, los agentes de viajes van siendo reemplazados por las páginas de reservas de vuelos y alojamientos por Internet. A lo sumo pueden tener un nicho en los viajes a medida, pero será para un sector pequeño, aunque con alto poder adquisitivo.

Los teleoperadores también tienen sus días contados: los avances en los sistemas de detección de voz, y el desarrollo de la inteligencia artificial harán posible que en un par de décadas se pueda conversar y tener soluciones desde un operador virtual. Los maquinistas de trenes también quedarán relegados, y quizás desaparezcan en algunas décadas. Como puedes ver, hay que saber reinventarse.

Seguro que si eres emprendedor eres creativo. Seguro que sabrás como salir de los problemas de la forma más creativa y airosa para ti y tu negocio. Hay personas a las que no les gusta tomar decisiones. Si eres este tipo de persona vas a tener que cambiar el chip totalmente, porque esos son los emprendedores que no triunfan. Un buen emprendedor debe tener capacidad de decisión y asumir que todas las decisiones que tome tendrán una repercusión sobre su negocio.

Adaptarse a los medios

Un buen emprendedor sabe adaptarse a todos los cambios que sufres en tu entorno. Recuerda esta frase del escritor Salman Rushdie: Todas las ideas, incluso las sagradas, deben adaptarse a nuevas realidades. Tendrás que ir adaptándote para encontrar tu camino.  Y sobre todo tienes que ser positivo y amable cuando decides emprender.

Pequeños detalles que hacen grande a una empresa. Yo siempre pongo el ejemplo de un amigo que decidió emprender y poner un bar en un lugar muy transitado por estudiantes. Como es lógico la competencia era feroz, había hasta 6 bares más. ¿Qué iba a hacer él para ser diferente? Pues algo tan simple como regalar el snack con cada consumición. Recuerdo que se puso en contacto con Aperitivos Saiz que le suministró patatas fritas, aceitunas, galletas, conservas etc…Pues bien, al poco tiempo de tener abierto fue todo un éxito. Los estudiantes iban a este lugar a tomarse la cerveza porque les invitaban siempre a este pequeño detalle.

Cosas como estas son las que hacen que un emprendedor tenga éxito o no. Si crees en tu proyecto, nadie mejor que tú mismo para encabezarlo y rodearte del mejor equipo para llegar a tu meta. De verdad que con ilusión y ganas se puede conseguir. Lo fácil en estos tiempos que corren es llorar y criticar al vecino, pero si le echas ganas, seguro que acabarás triunfando.